BANGLADESH



EL PAÍS DE BENGALA

Asomado a la bahía de Bengala a través del mayor litoral selvático del mundo y contando con una gran extensión de agua navegable, este país joven tiene la particularidad de conservar todavía una virginidad turística que le convierte en una auténtica joya dentro del continente asiático.
Su territorio se encuentra rodeado casi por completo por la India, a excepción de una pequeña franja al sureste donde limita con Myanmar, la antigua Birmania. Geográficamente, el país se sitúa en el terreno fértil del delta del Ganges, por lo que está sujeto a las inundaciones anuales provocadas por los monzones y los ciclones. Junto con la provincia india de Bengala Occidental, constituye la región etno-lingüística de Bengala. De hecho, en bengalí el nombre de Bangladesh significa “País de Bengala”.

UNA LARGA Y ATORMENTADA HISTORIA
Los restos más antiguos hallados en la región de Bengala datan de hace cuatro mil años, cuando la región fue poblada por los pueblos drávidas, tibetano-birmanos y austro-asiáticos. El origen de la palabra “Bangla” o Bengala se desconoce a decir verdad, aunque se cree que deriva de Bang, una tribu de habla drávida que se asentó en la región alrededor del año 1.000 a.C.
En esta zona, el reino de Gangaridai se formó desde finales del siglo VII a.C. aunque más tarde se unió con el reino de Bihar, para finalmente ser sometidos por los imperios de Magadha, Nanda, Maurya y Sunga. Desde el siglo III d.C. hasta el siglo VI d.C. Bengala formó parte de los imperios Gupta y Harsha Vardhana. Después de la caída de éste último, un líder bengalí llamado Shashanka fundó un reino de corta duración en Bengala. De esta forma, Shashanka es considerado el primer rey independiente en la historia de Bangladesh.
Tras un periodo de anarquía, la dinastía budista de los Pala gobernó la región por cuatrocientos años, seguido de un reinado más corto de la dinastía hindú de los Sena. El Islam fue introducido en Bengala en el siglo XII por comerciantes musulmanes y misioneros sufíes; las conquistas musulmanas posteriores ayudaron a difundir el Islam en toda la región.
Sus fronteras actuales se establecieron con la segunda partición de Bengala en 1947, cuando la región se convirtió en la parte este del recién formado Pakistán Oriental. Sin embargo, se encontraba separado de la parte occidental por 1.600 kilómetros del territorio indio. En 1971, la discriminación política y lingüística, así como el abandono económico, trajeron consigo una serie de conflictos con Pakistán, lo que condujo a la guerra de independencia y el establecimiento de Bangladesh como una nación autónoma. Después de la citada independencia, el nuevo Estado sufrió hambrunas, desastres naturales y una pobreza garantizada, así como agitación política y diferentes golpes militares. La restauración de la democracia en 1991 fue seguida por una relativa calma y un lento progreso económico.
Bangladesh es el octavo país más poblado y uno de los que posee mayor densidad de población en el mundo, además de tener una tasa de pobreza muy elevada, la cual ha ido decayendo hasta un 20% desde los inicios de la década de 1990. Dakha, la capital, y otros centros urbanos importantes, forman parte de la fuerza impulsora que ha posibilitado este crecimiento.

DESCRIPCIÓN GEOGRÁFICA
Bangladesh se ubica en las tierras bajas del delta de los dos ríos Ganges y Brahmaputra, el llamado “delta del Ganges”. Este delta está formado por la confluencia de los ríos Ganges (cuyo nombre local es Padma), Brahmaputra y Meghna, con sus respectivos afluentes. El Ganges se une con el Yamuna (el canal principal del Brahmaputra) y más tarde con el Meghna para finalmente desembocar en el golfo de Bengala. El suelo aluvial depositado por estos ríos dio lugar a algunas de las llanuras más fértiles en el mundo. Bangladesh tiene hasta 58 ríos transfronterizos, haciendo del agua una cuestión políticamente complicada para resolver, en la mayoría de los casos debido a conflictos con la India. La mayor parte del territorio nacional se encuentra a menos de 12 msnm, y se cree que alrededor del 50% de su territorio sería inundado si el nivel del mar subiera tan sólo un metro.
La playa más larga del mundo, Cox’s Bazar, al sur de la ciudad de Chittagong, se extiende ininterrumpidamente por más de 90 kilómetros. El punto más elevado del país se encuentra en la cordillera de Mowdok a 1.052 msnm, ubicado en el distrito de Chittagong Hill Traces, al sureste del país.
Bangladesh cuenta con un clima tropical caracterizado por un invierno leve de octubre a marzo y un verano caliente y húmedo desde marzo a junio. Una temporada de monzón que abarca de junio a octubre suministra la mayor parte de las precipitaciones del país. Los desastres naturales, como las inundaciones, los ciclones tropicales y macareos se producen casi todos los años, y se combinan con los efectos de la deforestación, la degradación del suelo y la erosión.
En septiembre de 1998, el país sufrió una de las inundaciones más graves de la historia del mundo moderno. Como los tres ríos principales se desbordaron, sus aguas destruyeron más de 300.000 casas, 9.700 kilómetros de carreteras y 2.700 kilómetros de terraplén. Mil personas murieron y más de 30 millones quedaron sin hogar, con 135.000 cabezas de ganado muerto y 50 kilómetros cuadrados de tierra cultivada destruida. En total, dos tercios del país fueron inundados. Hubo varias razones para la gravedad de las inundaciones: en primer lugar, lluvias inusualmente altas durante el monzón. En segundo lugar, el Himalaya produjo una cantidad muy alta de agua de deshielo en ese año. Y finalmente, en tercer lugar, los árboles que usualmente detendrían el agua de lluvia, habían sido talados para obtener leña o para hacer espacio al ganado.
Bangladesh está reconocido actualmente como uno de los países más vulnerables al cambio climático.

FLORA Y FAUNA
Gran parte de su litoral comprende una selva pantanosa: los llamados Sundarbans, el manglar más grande del mundo, hogar de una flora y fauna tan diversa como espectacular. Un lugar donde el tigre de Bengala, considerado el animal nacional, es el auténtico rey de la jungla.
En 1997, esta región fue declarada en peligro de desaparición. El petirrojo-urraca oriental es el ave nacional de Bangladesh y es comúnmente conocido como Doyel o Doel. Es un símbolo usado ampliamente en el país, ya que aparece en los billetes y un punto de referencia en la ciudad de Dakha lleva el nombre de Chatwar de Doyel. La flor nacional es el nenúfar y la fruta es el fruto del árbol de jack.

ECONOMÍA
A pesar de los continuos esfuerzos nacionales e internacionales para mejorar las perspectivas económicas y demográficas, Bangladesh sigue siendo una nación en desarrollo. El yute fue una vez el motor económico del país. Su participación en el mercado de las exportaciones alcanzó su punto más álgido durante la Segunda Guerra Mundial, y a finales de la década de 1940 representaba un 80% de las ganancias de exportación, e incluso a principios de la década de 1970 todavía suponía un 70% de esa cifra. Sin embargo, en todo el mundo los productos de polipropileno comenzaron a utilizarse como sustituto de los productos de yute y esta industria comenzó a declinar. El país también cuenta con importantes cantidades de arroz (chaul), té (cha) y mostaza, todos ellos productos de exportación.
A pesar de que dos tercios de la población se dedica a la agricultura, más de las tres cuartas partes de los ingresos de exportación proceden de la industria textil, la cual comenzó a atraer a los inversores extranjeros en la década de 1980, debido en gran parte a la mano de obra barata y a los bajos impuestos.

DEMOGRAFÍA
Bangladesh cuenta con la mayor densidad de población del mundo, sin contar algunas ciudades-estado y algunos países pequeños como Baréin. En las décadas de 1960 y 1970 su crecimiento demográfico fue uno de los más altos del mundo, ya que se pasó de 50 a 90 millones de habitantes, pero con la planificación familiar en la década de 1980, la tasa de crecimiento disminuyó. La población es relativamente joven, pues el 60% de sus habitantes tienen entre 0 y 25 años de edad, mientras que sólo el 3% rebasa los 65 años. La esperanza de vida es de 65 años, tanto para hombres como para mujeres.
El grupo étnico mayoritario es el pueblo bengalí, que comprende el 98% de la población. El resto lo componen principalmente migrantes biharíes y grupos tribales indígenas. Hay trece de estos grupos tribales, situados en las colinas de Chittagong, siendo la tribu más poblada la de los Chakmas.
Los mayores grupos tribales fuera de esta zona son los Santhals y los Garos. También existen las etnias de Kaibartta, Meitei, Mundas, Oraons y Zomi. La inmigración ilegal ha generado fricciones con Myanmar y la India.
El idioma oficial y más ampliamente utilizado en Bangladesh, así como en Bengala Occidental, es el bengalí o Bangla. Un idioma indo-ario de origen sánscrito que cuenta con su propio alfabeto. El inglés se utiliza como segunda lengua entre las clases media y alta y en la educación superior.
Recientemente los niveles de salud y educación mejoraron, mientras los niveles de pobreza disminuyeron. La mayoría de los habitantes del país viven en comunidades rurales, dedicándose a la agricultura de subsistencia. Abundan los problemas de salud, que van desde la contaminación por arsénico de las aguas subterráneas, hasta enfermedades como el paludismo, la leptospirosis y el dengue. La tasa de alfabetización es de aproximadamente el 48%.
Por lo que respecta a la religión, la más difundida es el Islam (89,7%) y una considerable minoría se adhiere al hinduismo (9,2%). Cerca del 97% de los musulmanes son sunitas, mientras que el 3% son chiitas. Otros grupos religiosos incluyen a los budistas, en su mayoría theravadas, cristianos y animistas. Bangladesh es el cuarto país con mayor número de población musulmana, después de Indonesia, Pakistán y la India, con más de 130 millones.

CIUDADES PRINCIPALES
Siempre con cifras aproximadas, Dakha, la capital, tiene unos 11 millones de habitantes. Le siguen Chittagong con 4 millones; Narayanganj con casi 2 millones y Khulna con millón y medio. Con cantidades inferiores se encuentran Rajshahi, Sylhet, Mymensingh, Comilla, Rangpur, Barisal, Bogra y Jessore.

UNA CULTURA MUY DIVERSA
Como reflejo de la larga historia de la región, Bangladesh tiene una cultura que abarca elementos antiguos y nuevos. El idioma bengalí cuenta con un rico patrimonio literario, el cual se comparte con el estado indio de Bengala Occidental. El primer texto literario en bengalí data del siglo VIII, la obra Charypada. La literatura bengalí medieval a menudo era religiosa o adaptada de otros idiomas. La literatura bengalí alcanzó su plena expresión en el siglo XIX, entre sus mayores iconos destacan los poetas Rabindranath Tagore y Kazi Nazrul.
Por lo que respecta a la tradición musical, ésta se encuentra basada en letras, con un mínimo de acompañamiento instrumental (Baniprodhan). La tradición Baúl es un patrimonio único de la música folclórica de Bengala, además de existir otras tradiciones musicales numerosas que varían de una región a otra. Gombhira, Bhatiali y Bhawaiya son algunos de los géneros musicales más conocidos. Del mismo modo, las formas de danza provienen de las tradiciones populares, especialmente las de los grupos tribales, así como de la amplia tradición de danza india.
El Eid ul-Fitr y el Eid ul-Adha son los dos festivales más grandes en el calendario islámico. El día anterior al Eid ul-Fitr se llama Châd Rat (la noche de la luna) y normalmente se celebra con fuegos artificiales. En el país también se celebran otras fiestas musulmanas. Los festivales hindúes más numerosos son el Durga Puja, el Kali Puja y el Sarasvati Puja, mientras que el Buda Purnima, que conmemora el nacimiento de Buda, es uno de los festivales budistas más importantes. 
En el país se producen alrededor de ochenta películas al año, además de que las principales películas indias también son muy populares. También se publican alrededor de 200 periódicos, junto con más de 1.800 publicaciones de otros tipos. No obstante, son pocos los lectores regulares, los cuales conforman menos del 15% de la población.
La tradición culinaria tiene estrechas relaciones con la cocina india (aunque hay menor variedad de especialidades vegetarianas y mayor cantidad de platos con carne) y la de Medio Oriente, pero también cuenta con sus propias características únicas. El arroz en sus tres variedades (pulao, biryani y koftas) y el curry son los ingredientes más tradicionales. En Bangladesh se producen varios dulces de leche muy distintivos, algunos de los más comunes son el rôshogolla, el chômchôm y el kalojam
Cox’s Bazar en Chittagong está considerado el centro turístico por excelencia del país. La zona es un lugar de encuentro de razas, lenguas y culturas indo-birmanas.
La mejor época para visitar Bangladesh es en invierno (de noviembre a febrero) cuando el tiempo es seco y fresco. La estación de las lluvias (entre junio y septiembre) es la menos propicia, ya que se puede alcanzar un grado de humedad superior al 95%.
Antes de viajar, se impone inmunizarse contra el cólera, tifus, hepatitis A y B, tétanos y poliomelitis. Los mosquitos son un mal endémico, por lo que resulta imprescindible la profilaxis de la malaria y utilizar repelentes.
Bangladesh es una de las naciones más pobres del mundo, pero a la vez una tierra muy rica por la humanidad de su gente. Lo que más sorprende al occidental que se asoma a su realidad, es la capacidad increíble de los bengalíes para luchar y afrontar las adversidades que cada año provocan inundaciones, sin perder por ello la capacidad para sonreír.

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LAS MERINDADES




En el norte de la provincia de Burgos, más de 370 núcleos de población conforman la extensa comarca de Las Merindades. En ella, el río Ebro, la Meseta y la Cordillera Cantábrica han condicionado un paisaje contrastado, que posibilita la convivencia de diferentes especies vegetales y animales.
La diversidad vegetal existente origina un variado colorido en el medio natural, diferente y atractivo en cada una de las estaciones del año. En definitiva, un paisaje de ensueño: amplias depresiones y coloridos páramos; valles glaciares y escarpadas montañas; grandes cavidades y desafiantes desfiladeros; saltos de agua y caudalosos ríos; bosques autóctonos y empinadas praderas. Todo ello representado en el paisaje de esta tierra.
Las diferentes culturas que han poblado este territorio, desde el hombre paleolítico en Ojo Guareña hasta nuestros días, nos han legado un importante patrimonio.
El arte románico tiene un nombre propio en Las Merindades: numerosas iglesias y ermitas, de reducida dimensión y buena unidad de estilo, salpican el mapa comarcal. El gótico también ha dejado buenos ejemplos de iglesias y monasterios.
Los abundantes castillos, torres defensivas y casas fuertes existentes confirman su belicoso pasado contra los invasores del territorio. Pero estas construcciones también son los restos de las luchas banderizas por el poder local entre los linajes de los Salazar y de los Velasco.
La casona blasonada, símbolo del esplendor económico de varios siglos, está presente en la mayoría de los pueblos. En Las Merindades encontramos varios conjuntos monumentales. Una mención especial merece la casa popular basada en el modelo montañés, que tiene en la solana su elemento más singular.
La tradición y la fiesta aún siguen vivas en esta comarca. Romerías y festejos populares continúan reuniendo año tras año a los habitantes de Las Merindades y a curiosos visitantes que se acercan hasta aquí para descubrirlas. En los meses estivales numerosas localidades celebran animadas fiestas, sin olvidarse de los mercados semanales, las ferias ganaderas y otros acontecimientos culturales.
Por su parte, los productos gastronómicos gozan de merecida fama gracias al empleo de materias primas de calidad y su cuidada fabricación artesanal.

ORÍGENES: LOS PRIMEROS POBLADORES
Las abundantes cavidades existentes en la comarca sirvieron para albergar a los primeros pobladores. En la Prehistoria, hace más de cuatro mil años, los antepasados comenzaron a abandonar las cuevas y fueron evolucionando su forma de vida. Antes de la llegada de los romanos, numerosos pueblos como autrigones y celtas, ocuparon el territorio y dejaron su huella impresa. La agricultura y la ganadería fueron sustituyendo a la caza, y el hombre comenzó a establecerse en pequeñas aldeas.
La presencia romana legó una importante red de calzadas de comunicaban los puertos cantábricos con los núcleos del interior. El final de esta época estuvo marcado por la defensa del territorio de los pueblos bárbaros que llegaban del norte.
La Edad Media fue la época más esplendorosa de Las Merindades. El norte fue el reducto contra la invasión musulmana que llegó hasta diferentes puntos del territorio como Frías, Oña o Medina de Pomar. La comarca pronto se sumó a la Reconquista iniciada por Don Pelayo desde Asturias.
Fue en el año 800 cuando se citó por vez primera la palabra “Castilla”; este nombre apareció escrito en el documento fundacional del Monasterio de Taranco, enclavado en pleno Valle de Mena. Este término surgió para hacer referencia al conjunto de pequeños territorios situados al Norte del Ebro, núcleo originario de Castilla, que se caracterizaba por los abundantes edificios de carácter defensivo allí levantados.
Fue en el siglo X cuando Fernán González organizó estas tierras creando Las Merindades. Una Merindad era una entidad político-administrativa donde un Merino, representante real, asumía competencias como la justicia, el ejército o el cobro de impuestos.
En un principio las antiguas Merindades eran siete: Valdeporres, Valdivielso, Sotoscueva, Montija, Cuesta Urría, Losa y Castilla la Vieja. Más tarde, el término de merindad se extendió por el Norte de España.
Valpuesta es un lugar histórico. Sus cartularios, de los siglos IX y X, contienen las primeras referencias escritas de un lenguaje universal: el castellano.
Hacia el siglo XI, la Villa Condal de Oña ejerció su poder sobre un amplio territorio. Con el Conde de Castilla Sancho García, la Villa llegó al momento de su máximo esplendor. El Monasterio de San Salvador se convirtió en el primer panteón real de Castilla.
El Monasterio Cisterciense de Santa María de Rioseco, también dominó un amplio territorio. Según cuenta la tradición, en el siglo XIII, los jueces Nuño Rasura y Laín Calvo ya administraban justicia en estas tierras.
Las calzadas romanas se transformaron, apareciendo nuevos caminos que favorecían el tránsito de mercancías entre el interior de la Península y los puertos cantábricos. El comercio de la lana participó en el desarrollo económico de una comarca que basaba su economía en la agricultura y la ganadería.
Algunos habitantes de la comarca, como Juan de Garay, fundador de Buenos Aires, y De la Garza, fundador de Corpus Christi en Texas, participaron en la colonización de América. Posteriormente, otros vecinos de Las Merindades con carácter emprendedor se desplazaron al Nuevo Mundo en busca de fortuna. A su retorno, para manifestar el éxito de su aventura, levantaron impresionantes casonas: eran las casas de los indianos.
Las Merindades, como el resto de España, participaron en diferentes acontecimientos bélicos como la invasión napoleónica, en la que Espinosa de los Monteros protagonizó una de las batallas más sangrientas, o la Guerra Civil, donde algunos municipios del oeste vivieron dramáticos momentos.
Hasta el siglo XIX, También las familias pudientes manifestaron su posición social y económica con la construcción de casonas solariegas.
La revolución industrial llegó con muchos años de retraso a una comarca que centraba su economía en las actividades más vinculadas al medio rural como la agricultura y la ganadería. Desde principios del siglo XX, la falta de expectativas laborales en la comarca contribuyó a la pérdida de una parte de su población, que emigró masivamente hacia zonas industriales más desarrolladas. Una población que retorna cada verano, animando la vida de los tranquilos pueblos.

UN RECORRIDO POR LAS MERINDADES
Muchos son los enclaves de interés para el visitante, a continuación destacamos algunos de ellos.
ARIJA
Situado en el límite de la provincia de Burgos con Cantabria, el entorno del embalse del Ebro ha creado un ecosistema único y variado, declarado Reserva Natural y Observatorio de Aves Migratorias y Acuáticas. Además de su playa natural, de arena fina y blanca, esta imponente lámina de agua ofrece condiciones idóneas para la práctica de deportes acuáticos y en especial el kite surf.
PUENTEDEY
El enorme arco natural horadado en la roca por el río Nela es una de las imágenes más pintorescas de la provincia. Su creación fue atribuida por los antiguos pobladores a la mano divina, de ahí su nombre, “puente de Dios”, que derivó al topónimo Puentedey.
LAS PISAS
A un paseo de Villabáscones de Bezana y envuelta en la umbría frondosidad de un hayedo casi mágico se descubre la impresionante sucesión de escalonadas cascadas por las que se precipita el río de la Gándara.
FRÍAS
Encaramada sobre un abrupto cerro de toba y presidida por un impresionante castillo, la ciudad más pequeña de España conserva el mágico encanto de su entramado medieval. Impactan sus casas colgadas sobre el precipicio, su antigua judería, su puente fortificado sobre el Ebro y sus calles empedradas.
CASTILLO DE TEDEJA
Cerca de Trespaderne, en las últimas cumbres de la Sierra de La Tesla y reinando sobre el desfiladero de La Horadada, paso crucial entre la Meseta y Cantabria, se levantan las ruinas del castillo de Tedeja, que tras ser fortín romano, se convirtió en la primera y más antigua fortaleza de Castilla.
ERMITA DE SAN BERNABÉ
La majestuosa ermita de San Bernabé sirve de zaguán de acceso al Complejo Kárstico de Ojo Guareña, el mayor de España, formado por 18 cuevas y más de un centenar de kilómetros de desarrollo. Los hallazgos encontrados en su interior atestiguan la presencia de pobladores desde el Paleolítico medio (70.000 años). Ojo Guareña alberga 190 especies de invertebrados (115 terrestres y 75 acuáticos), 16 de los cuales son únicos en el mundo. En sus alrededores, diez rutas de senderismo recorren a lo largo de 97 kilómetros uno de los más bellos monumentos naturales de nuestro país, cubierto de montes, encinas y quejigos.
VALLE DE MENA
Cuenta con magníficos exponentes de la fase final del románico. De ellos, los más representativos son las iglesias de San Lorenzo de Vallejo de Mena y de Santa María de Siones, ambas erigidas en la frontera de los siglos XII y XIII, en la etapa de transición que culminaría en el gótico.
MEDINA DE POMAR
El espectacular Alcázar de los Velasco y el Monasterio de Santa Clara, ambos erigidos por los Condestables de Castilla, destacan en el bello conjunto urbano-medieval de esta ciudad, en la actualidad convertida en popular destino de vacaciones y centro de servicios y comercial de la comarca.
ESPINOSA DE LOS MONTEROS
Esta villa, límite castellano de la Cordillera Cantábrica y así apellidada por sus “Monteros”, cuerpo hidalgo que desde el año 1006 tenía el privilegio de custodiar durante la noche las estancias de los reyes de España, presenta uno de los conjuntos artísticos y patrimoniales más notables de Burgos. Entre los numerosos monumentos destacan el Castillo de los Velasco, la Iglesia de Santa Cecilia, el retablo de la iglesia de San Nicolás y un admirable conjunto de palacios, casonas y casas fuertes. Su plaza mayor exhibe un conjunto de edificios con miradores acristalados y el Palacio de los Marqueses de Chiloeches.
HERRÁN Y PURÓN
El pueblo de Herrán es la puerta de entrada al angosto desfiladero del Purón, el río ha logrado abrirse hueco entre la gran masa de calizas, margas y tobas que conforman esta sierra, a lo largo de su recorrido se suceden pozos y cascadas, una de ellas de más de treinta metros.
PEÑALADROS
Las aguas procedentes del río San Miguel, nacidas a más de mil metros de altitud en la cueva de San Miguel el Viejo, bajo los escarpes de la Peña de Angulo, forman esta hermosa cascada localizada en el barrio de Cozuela de Angulo, en el Valle de Mena.
OÑA
Asentada en la ribera del Oca y bajo la impresionante silueta de la Mesa de Oña, esta villa medieval extiende su caserío ante el grandioso Monasterio de San Salvador, que conserva en su interior los sepulcros de condes y reyes de Castilla y Navarra, uno de los hitos de la historia castellana, cuajado de obras de arte y un magnífico claustro obra de Simón de Colonia.
SAN PEDRO DE TEJADA
Construido en la primera mitad del siglo XII a los pies de la Sierra de Tesla, en la Merindad de Valdivielso, en la población de Puentearenas, es una de las ermitas más interesantes, bellas y mejor conservadas de todo el románico castellano.
La provincia de Burgos atesora una amplia riqueza de flora y fauna gracias a su situación geográfica. Una extensión de tierra por la que discurren numerosos ríos y sus afluentes, y es precisamente en ellos donde el visitante descubrirá su maravilloso entorno natural, además de su magnífico patrimonio cultural, no en balde el territorio está  salpicado de ermitas, monasterios, castillos, encantadoras villas que hablan por sí solas de un esplendor de siglos, amén de un paisaje evocador. Las Merindades modelan el territorio burgalés más verde y con mayor vocación norteña. Un edén para los buscadores de nuevas sensaciones.

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SANTO TORIBIO DE LIÉBANA




A LOS PIES DE LOS PICOS DE EUROPA

Santo Toribio de Liébana es un monasterio franciscano situado en el municipio de Camaleño y próximo a Potes, en la comarca cántabra de la Liébana. Alberga obras del Beato de Liébana así como una reliquia del Lignum Crucis, que, en este caso, es el trozo más grande conocido de la cruz donde murió Jesucristo. Su Puerta del Perdón se abre al comienzo de cada año Jubilar Lebaniego para recibir a los peregrinos.
Junto a Jerusalén, Roma, Santiago de Compostela y Caravaca de la Cruz, es uno de los lugares santos del Cristianismo. Fue declarado Monumento Nacional en agosto de 1953.
Junto al monasterio se encuentran la Cueva Santa (de estilo prerrománico), las ruinas del santuario de Santa Catalina, la ermita de San Juan de la Casería (siglo XVI) y la ermita de San Miguel siglo XIII).
El monasterio se ubica en la ladera norte de la sierra de la Viorna y o habitan un número reducido de monjes franciscanos.
El 2 de mayo se celebra la fiesta de La Santuca, una fiesta que ya existía en el siglo XV y en la cual una talla de la Virgen María es llevada en procesión desde Aniezo, a unos quince kilómetros, hasta Santo Toribio, donde está durante unas horas y luego se lleva de vuelta.
En el año 2015, en la aprobación por la UNESCO de la ampliación del Camino de Santiago en España a “Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España”, fue incluido como uno de los bienes individuales del camino de Liébana.

HISTORIA
El origen del monasterio es oscuro. Durante el reinado de Alfonso I, éste repobló la Liébana en una etapa temprana de la Reconquista, a mediados del siglo VIII. La primera referencia del monasterio de Turieno, bajo la advocación de Santo Toribio, data de 1125. Su fundación es atribuida a un obispo de Palencia del siglo VI llamado Toribio, el cual se retiró junto con algunos de sus acólitos para seguir una vida de acuerdo con la regla benedictina. En un primer momento, al ser fundado el monasterio fue consagrado a San Martín de Turieno, para cambiar a Santo Toribio de Liébana posteriormente.
Muy probablemente durante el siglo VIII el cuerpo de otro obispo, Toribio de Astorga, fue trasladado al monasterio junto con las reliquias que se cree había traído de Tierra Santa. La más importante de estas reliquias es el Lignum Crucis, el trozo de la cruz de Cristo más grande que aún perdura según la Iglesia Católica. Por ello, el 23 de septiembre de 1512 el Papa Julio II otorgó mediante bula, el privilegio de celebración del Año Jubilar Lebaniego, lo que hace del monasterio un importante centro de peregrinación, siendo uno de los lugares más importantes del catolicismo romano en Europa, junto a otros importantes lugares como Roma, Santiago de Compostela, Caravaca de la Cruz y Asís.
El monasterio fue además el lugar donde en el siglo VIII el monje Beato de Liébana escribió e ilustró sus libros, entre los que destaca el de Comentarios al Apocalipsis. El monasterio fue originalmente una posesión real, pero fue donado por Alfonso VIII a los condes don Gómez y doña Emilia, los cuales lo entregaron al monasterio de San Salvador de Oña (Burgos), junto con otras propiedades en Liébana y en provincias vecinas. En 1837, la comunidad monástica tuvo que abandonar forzosamente el convento tras la polémica desamortización eclesiástica de sus bienes, pero fue refundado en 1961.

PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO
El edificio más importante es la iglesia, de estilo gótico, cuya construcción empezó en el año 1256, aunque se ha remodelado varias veces desde entonces. Fue construida sobre un edificio prerrománico y románico (quizá de estilo asturiano o mozárabe). El templo sigue las directrices del gótico monástico de influencia cisterciense, con la claridad de líneas y de espacios, y la sobriedad decorativa que caracteriza a la arquitectura de San Bernardo.
La iglesia tiene planta rectangular, que proporciona un espacio diáfano, con tres naves y una torre prismática al pie de la central, más ancha y tres ábsides poligonales. Su fachada es similar a la de la abadía de los Cuerpos Santos, la actual catedral de Santander. No obstante han desaparecido construcciones que cerraban el atrio y proporcionaban un aspecto más recoleto al monasterio.
Sus puertas en el muro meridional son de estilo románico y posiblemente anterior al interior del edificio. La puerta principal, la Puerta del Perdón, sólo se abre en cada Año Jubilar, cuando el día de Santo Toribio coincide en domingo.
El Lignum Crucis está recogido en una capilla abovedada de estilo barroco diseñada en 1705 por Pedro Martínez de Cardeña, en el muro norte de la iglesia, vigilado por una efigie del fundador de la capilla, Francisco Gómez de Otero y Cossío (1640-1714), Inquisidor de Madrid y arzobispo de Santa Fe de Bogotá, el cual nació en esta localidad. El claustro se terminó de completar en el siglo XVII, actualmente recoge una exposición en forma de miniaturas sobre los Comentarios del Apocalipsis. La cúpula presenta un gran trabajo de cantería con una notable elaboración y con una decoración profusa de guirnaldas, amorcillos y una representación de los evangelistas. En las hornacinas de la iglesia se pueden ver diferentes esculturas de apóstoles y santos.

EL JUBILEO
El Año Jubilar comienza el año en el que la festividad de Santo Toribio, el 16 de abril, coincide en domingo. La reliquia se cree que llega a Liébana probablemente en el siglo VIII. Desde ese momento la reliquia empieza a ser conocida y venerada. Fue en el siglo XVI, cuando los Papas Julio II y León X instauraron el jubileo con una indulgencia plenaria. La Puerta del Perdón se construyó al instaurarse el jubileo por los Papas. En 1967 el Papa Pablo VI amplió el plazo para ganar el jubileo durante un año.

COFRADÍA DE LA SANTA CRUZ
Fue creada en 1181 por los obispos de León, Palencia, Burgos y Oviedo para resurgir el monasterio que se encontraba en un periodo de crisis. Se denominó en un primer momento Cofradía de Santo Toribio, pero cuando se instauró el jubileo pasó denominarse Cofradía de la Santa Cruz. El 3 de mayo se celebra su fiesta.

LA VEZ
Esta costumbre antiquísima se pierde en la tradición popular y su origen es incierto. Dos hombres de cada pueblo van a venerar la cruz un día de la semana según la vez. Antiguamente la gente salía de casa de madrugada en ayunas e iban en peregrinación hasta el monasterio durante toda la noche.

SENDEROS HASTA SANTO TORIBIO
Al ser un lugar de peregrinación, el monasterio de Santo Toribio es el punto final de varios senderos de pequeño recorrido que llegan al mismo desde los distintos puntos cardinales.
·         Desde el Noreste: PR-S.3. llamado Camino de Arceón, que parte del Colláu Joz, entre Lamasón y Peñarrubia, pasa por Cicera, sube al collado de Arceón y baja a Lebeña, para seguir después por Castro-Cillorigo, Potes y llega al monasterio de Santo Toribio. En total, son 24 kilómetros.
·         Desde el Este: PR-S.4 Camino de Pesanéu, que parte de Lafuente (Lamasón), y llega Santo Toribio después de recorrer 33,5 kilómetros.
·         Desde el Sureste: PR-S.5. Camino de Piasca, que parte de Pesaguero y recorre 23,5 kilómetros.
·         Desde el Suroeste: PR-S.6. Camino del valle de Cereceda, desde Bores en Vega de Liébana hasta Santo Toribio, recorriendo 17 kilómetros.
·         Desde el Oeste: PR-S.7. Camino de Valdebaró, que parte de Fuente De (Camaleño) y llega a Santo Toribio después de recorrer 22 kilómetros.
·         Desde el Noroeste: PR-S.8. Camino del Duje, que parte de Sotres (Asturias) y recorre 25 kilómetros.

BEATO DE LIÉBANA
Fue un monje mozárabe del monasterio de San Martín de Turieno (actualmente monasterio de Santo Toribio de Liébana) en las estribaciones de los Picos de Europa.
Su obra más conocida  es el Comentario al Apocalipsis de San Juan, de gran difusión durante la Alta Edad Media, debido a su trabajo en el campo de la teología, política y geografía.
Algunas fuentes no del todo fiables aseguran que el Beato se retiraría posteriormente al monasterio del Valcavado en Palencia, donde sería nombrado abad -según Alcuino de York-, y finalmente encontraría la muerte.
En Cantabria, así como en Asturias, sienten una gran devoción por Santo Toribio de Liébana.
De indudable autoría del Beato es el Apologeticum adversus Elipandeum, una obra en dos volúmenes que escribió con Eterio de Osma, para enfrentarse a la herejía adopcionista del arzobispo de Toledo, Elipando.

Frente a los Picos de Europa y rodeado de altas cumbres cubiertas de pastos que dominan bosques de hayas y robles, los cuales descienden hasta fundirse con alisos y chopos en las riberas de los arroyos, el monasterio de Santo Toribio de Liébana aguarda al viajero, o quizá mejor sea llamarle peregrino, para envolverle con su exuberante paisaje y convertir su visita en una experiencia inolvidable.

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