G A L Á P A G O S (1ª Parte)



VIAJE A TRAVÉS DE LA NATURALEZA

No podía ni tan siquiera imaginar Fray Tomás de Berlanga, obispo de Panamá, que un error de navegación cuando viajaba a Perú, le convirtiera en descubridor del archipiélago de las Galápagos, en pleno océano Pacífico.
Todo sucedió al filo de la primavera de 1535, cuando el rey Carlos I de España quiso mediar en una disputa entre Francisco Pizarro y sus subordinados, poco después de ser conquistado el imperio de los incas, encomendándole dicha misión al entonces prelado de Panamá, el soriano Fray Tomás, hijo predilecto de Berlanga de Duero.
Un estudio realizado en el año 1952 por los historiadores Thor Heyerdahi y Arne Skjolsvold, reveló que en las islas fueron encontradas cerámicas de algunos pueblos, muy posiblemente incas y anteriores a la llegada de los españoles. Sin embargo, no se han encontrado tumbas, vasijas y ninguna construcción que demuestren posibles asentamientos antes de la colonización.
Los primeros mapas en incluir las islas fueron elaborados por los cartógrafos Abraham Ortelius y Mercator, alrededor de 1570. En aquella época estaban descritas como “islas de las tortugas”.
Las Galápagos fueron utilizadas por muchos piratas ingleses como refugio tras sus viajes de pillaje a los galeones españoles que llevaban oro y plata de América hacia España. Se asegura que el primer pirata que estuvo en las islas fue el inglés Richard Hawkins, en 1593.
Recién descubiertas las islas eran deshabitadas y los buques que pasaban cerca de su ubicación coincidían cuando el archipiélago estaba cubierto por la densa niebla. Tal circunstancia las rodeó de misterio y fascinación al mismo tiempo, de ahí que más tarde fueran conocidas como las “islas encantadas”. Incluso algunos navegantes españoles llegaron a afirmar que no existían y sólo se trataba de espejismos.
La primera misión científica que visitó las Galápagos, según se cree, fue la expedición dirigida por Alessandro Malaspina en 1790. Sin embargo, los registros de la misma nunca llegaron a ser publicados de manera oficial.
En el siglo XVII se empezó a poblar la zona cuando el navegante James Colnett describió el lugar como unas islas ricas en flora y fauna, lo que atrajo a los primeros colonos, en su mayoría ingleses, con mucho interés por las ballenas, cachalotes, leones marinos y especialmente por las tortugas, para extraer su grasa. El descubrimiento de la grasa de los cachalotes también atrajo a muchos balleneros, lo que condujo a que se creara una oficina de correos improvisada donde los barcos dejaban y recogían correspondencia. Colnett también dibujó las primeras cartas de navegación de las Galápagos.

ISLAS DE ORIGEN VOLCÁNICO
En pleno océano Pacífico, las Galápagos están ubicadas a 972 kilómetros de la costa de Ecuador, y el archipiélago lo forman 13 islas grandes (con una superficie mayor a 10 kilómetros cuadrados); unas 6 islas medianas (cuya superficie va de 1 a 10 kilómetros cuadrados) y otros 215 islotes de pequeño tamaño, además de diferentes promontorios rocosos distribuidos por toda la zona.
El archipiélago es el hábitat de especies como tortugas marinas, iguanas, lagartos, leones marinos, cormoranes, albatros y pingüinos. Hasta el año 2012 fue también el hábitat del llamado “Solitario George”, el último espécimen de la raza tortuga gigante de Pinta, extinto en la actualidad.
Se estima que la formación de la primera isla tuvo lugar hace más de cinco millones de años, como resultado de la actividad tectónica en el fondo marino. Las islas más recientes, llamadas Isabela y Fernandina, están todavía en proceso de formación, habiéndose registrado la última erupción volcánica en el año 2009.
La actividad volcánica aún sigue expandiendo el archipiélago, no en balde se trata de uno de los grupos volcánicos más activos del mundo. Muchas de las islas son únicamente las puntas de algunos volcanes y muestran un avanzado estado de erosión.
Galápagos es el segundo archipiélago con mayor actividad volcánica del planeta, superado únicamente por Hawai, y entrando en la categoría de los denominados puntos calientes. Los volcanes más activos son: Cerro Azul, Sierra Negra, Marchena y La Cumbre en la isla Fernandina, que es el más activo de estas islas y del mundo.

LA INVESTIGACIÓN DE CHARLES DARWIN
El grupo de las Galápagos es conocido también por sus numerosas especies endémicas y por los estudios realizados por Charles Darwin, que le llevaron a establecer su teoría de la evolución por la selección natural. Turísticamente son llamadas “Las islas encantadas”, denominación que se ganó en el siglo XVI por su grandiosa biodiversidad de flora y fauna, heredando el nombre a través de generaciones.
En septiembre de 1835 la nave Beagle trajo a bordo la expedición británica bajo el mando del capitán Robert FitzRoy, para investigar lugares aislados y difícilmente visitados por navegantes, tales como Tahití, Nueva Zelanda, Callao o Valparaíso. Aquel viaje trajo a Galápagos a Charles Darwin, joven naturalista, quien realizó un estudio científico de la geología y biología en cuatro de las islas, antes de continuar su expedición alrededor del mundo. La nave estuvo fondeada durante cinco semanas en estas islas y Darwin investigó a los animales autóctonos. También se dedicó a buscar indicios de un antiguo “centro de creación”, y encontró variedades de pinzones que estaban emparentados con la variedad continental, pero que variaban de isla a isla. Asimismo, redactó informes sobre los caparazones de tortugas que variaban ligeramente entre unas islas y otras, permitiendo así su identificación.
Su intenso trabajo conllevaría como resultado que Darwin formulase el interesante y famoso Origen de las Especies.
El archipiélago se conoce por una variedad de nombres: en Ecuador comúnmente se las identifica por su nombre en español, que además son los oficiales, usando los antiguos nombres en inglés sólo con fines históricos. El nombre oficial de las islas es el de Archipiélago de Colón, mientras que administrativamente se conoce el territorio como “Provincia de Galápagos”.

ESPECIES ENDÉMICAS

REPTILES
·         Antiguamente existían 14 especies de tortugas de Galápagos; tres se extinguieron en el siglo XIX y una se extinguió el 24 de junio de 2012, siendo su último ejemplar el “Solitario George”.
·         Todavía existen diez especies de tortugas gigantes, pertenecientes al género Chelonoidis, que es el animal que dio nombre a las islas.
·         Las iguanas terrestres.
·         La iguana marina, que es la única de su especie que procura su alimento del mar.
MAMÍFEROS
·         León marino de las Galápagos, emparentado con la especie de California.
·         Lobo peletero o lobo fino de las Galápagos
AVES
·         Gaviota de lava
·         13 especies de pinzones, de los cuales el más conocido es una especie de pájaro vampiro que se nutre de la sangre de las aves enfermas y se conoce como pinzones de Darwin, el cual habita en Wolf, la isla más al norte del archipiélago.
·         Pingüinos de las Galápagos o pájaro bobo, la única especie de pingüino que se ha registrado en el hemisferio norte, en la porción norte de la isla Isabela.
·         Cormorán no volador
·         Cernícalo o gavilán
·         Albatros
·         Pata pegada
·         Burrito de las Galápagos.
                                                                      (Continuará)


(Ver interesante colección gráfica de este reportaje en GALERIA DE FOTOS)