MUSTANG

EL MISTERIOSO REINO PERDIDO DEL TÍBET

El distrito de Mustang, una parte de la zona del Dhawalagiri, es uno de los setenta y cinco distritos de Nepal con una población de unos 14.000 habitantes, según un censo del año 2011.

El distrito es atravesado por la cordillera del Himalaya y se extiende por el norte hacia la meseta tibetana donde se encuentra el antiguo Reino Lo de Mustang, que comprende los dos tercios septentrionales del distrito de Mustang. Este reino fue abolido oficialmente por el gobierno de Nepal el 7 de octubre de 2008.

Además de por las rutas de trekking a través del Reino Lo (“Mustang Alto”) y la zona del Circuito de Annapurna en el Mustang Bajo, el distrito es famoso por los puentes en suspensión y la población de Muktinath (popular lugar de peregrinaje para hindúes y budistas), además de ser famoso por sus manzanas y su brandy o aguardiente Marpha.

Mustang fue el reino perdido de Tíbet, y aunque ahora es parte de Nepal, la tradición sigue siendo puramente tibetana en el antiguo Reino Lo (Mustang Alto).

Mustang es el antiguo Reino de Lo. Este Reino de Lo, la región tradicional de Mustang y el “Mustang Alto” comprenden la parte norte del actual distrito de Mustang. Se encuentran bien marcados por las señales fronterizas de Mustang, justo al norte de Kagbeni, donde un puesto de policía comprueba los permisos para las personas procedentes de fuera de Nepal que quieren entrar y pasar por el paso Gyu La al este de Kagbeni.

El estado de Mustang como Reino terminó en el año 2008, tras el derrocamiento del soberano Reino de Nepal ese mismo año.

La influencia del mundo exterior, especialmente de China, está creciendo considerablemente y está influyendo con un cambio rápido en las vidas de sus habitantes.

El clima de Mustang es mayormente seco y árido, debido a su posición orográfica a la sombra del macizo del Annapurna y con la cordillera Dhaulagiri hacia el sur.

La población del distrito de Mustang está repartida entre tres ciudades y unos 30 asentamientos pequeños. Entre su gente se encuentran los Thakalis, Gurungs, o en el Mustang tradicional están los tibetanos.

La mayor parte de la población de Mustang vive cerca del río Kali Gandaki, entre unos 2.800 y 3.900 metros de altitud. Las duras condiciones climatológicas les obligan a realizar largas migraciones en invierno a las regiones más bajas de Nepal. El centro administrativo del distrito de Mustang está en Jomson (a unos 8 kilómetros al sur de Kagbeni), el cual tiene un aeropuerto desde el año 1962 y se ha convertido en la principal entrada para los turistas desde que Mustang se abrió a la población occidental en el año 1992.

La principal característica hidrográfica de Mustang es el río Kali Gandaki. Este río corre hacia el sur, en dirección a Terai, dividiendo el distrito de Mustang. Las rutas paralelas al río han servido como importantes rutas comerciales entre el Tíbet e India, especialmente en el comercio de la sal. Una parte del valle del río en la parte sur del distrito de Mustang forma en algunos lugares los cañones más profundos del mundo.

El Mustang tradicional (el antiguo Reino de Lo) tiene 53 kilómetros de norte a sur en sus puntos más distantes, unos 60 kilómetros de este a oeste en su parte más ancha, y tiene una variación desde su punto más bajo con 2.750 metros sobre el nivel del mar en el río Kali GandakI justo al norte de Kagbeni hasta los 6.700 metros sobre el nivel del mar en Khamjung Himal, una cumbre en el sureste de Mustang.

Se ha permitido la entrada a la región de visitantes extranjeros desde el año 1992, pero aún así el acceso al Mustang Alto está reglamentado. Los extranjeros necesitan obtener un permiso especial para entrar, el cual puede costar alrededor de 60 dólares al día y por persona.

La mayoría de los turistas se trasladan a pie por gran parte de la misma ruta comercial que se usaba en el siglo XV. El mes cuando más visitantes se acercan a esta zona es en octubre, seguido del mes de agosto. El 27 de agosto de 2010, varios líderes jóvenes de Mustang amenazaron con impedir la entrada de turistas a partir del siguiente octubre debido a la negativa del gobierno de Nepal de invertir las tasas, o el dinero que pagan los turistas por entrar en la zona, en la economía local. A pesar de este hecho los turistas continúan visitante Mustang.

Mustang fue una vez un reino independiente, aunque estrechamente vinculado con el lenguaje y la cultura del Tíbet. Desde el siglo XV hasta el siglo XVII, su ubicación estratégica otorgaba a Mustang un control sobre el comercio entre los Himalayas e India. A finales del siglo XVIII el reino sería anexionado a Nepal.

Aunque sigue siendo reconocido por muchos residentes de Mustang, la monarquía dejó de existir el 7 de octubre de 2008, por una orden del Gobierno de Nepal. El último rey oficial y actual rey no oficial es Jigme Dorje Palbar Bista (nacido en 1933), cuyo linaje se remonta directamente a Ame Pal, el guerrero que fundó este reino budista en el año 1380. Ame Pal supervisó la fundación y construcción de gran parte de Lo, así como la capital de Mustang, Lo Manthang, una ciudad amurallada que sorprendentemente ha sufrido en apariencia pocos cambios desde ese periodo.

En el año 2007, un pastor que se encontraba en Mustang descubrió una colección de 55 pinturas en cuevas, pinturas que representan la vida de Buda

LO MANTHANG

Según un censo del año 1991, la población de Lo Manthang es de 876 habitantes, los cuales viven en un total de 178 hogares.

En la meseta tibetana de la cordillera principal del Himalaya, Lo Manthang sirvió como la capital del antiguo Reino de Mustang, el cual sobrevivió como el Reino de Lo (o “Mustang alto o Upper Mustang” dos terceras partes del actual distrito de Mustang). La población de Lo Manthang fue fundada en el año 1380 por Ame Pal, quien supervisó la construcción de la muralla y muchas de las estructuras que todavía pueden verse y permanecen en pie desde el siglo XV. Oficialmente la monarquía dejó de existir el 7 de octubre de 2008 por orden del gobierno de Nepal. El último rey (raja o gyelpo) es Jigme Dorje Palbar Bista, en la línea directa de la monarquía histórica que se remonta a 25 generaciones desde 1380.

Recientemente, se ha descubierto una serie de al menos 12 cuevas al norte de Annapurna y cerca de la población de Lo Manthang.

Estas cuevas están decoradas con antiguas pinturas budistas y se encuentran en unos escarpados acantilados a una altitud de 4.300 metros sobre el nivel del mar. Las pinturas muestran la influencia newari y datan aproximadamente del siglo XIII. Además contienen escritura tibetana realizada con tinta, plata y oro, además de encontrarse fragmentos de cerámica de la época. Los exploradores encontraron stupas, arte decorativo y pinturas que representan a Buda en varias formas, a menudo acompañado de discípulos, asistentes, así como algunas pinturas murales con temas sub-tropicales que contienen palmeras, telas ondulantes y pájaros.

El pueblo de Lo Manthang se caracteriza por sus edificios altos con paredes blancas, sus gompas (fortificaciones eclesiásticas o monasterios) y el Palacio Real, una estructura de cinco pisos construida en el año 1400. Existen cuatro templos principales: Jampa Lhakhang o Jampa Gompa, el más antiguo construido a principios del siglo XV y conocido también como “Casa de Dios”); Thubchen Gompa, un enorme gompa con un salón rojo construido a finales del siglo XV y localizado justo al suroeste del Jampa Gompa: Chodey Gompa, ahora la gompa principal de la localidad, y el Choprang Gompa, conocida popularmente como “Nueva Gompa”.

A pesar de que los visitantes tienen permitida la entrada al reino a partir del año 1992, el turismo en el Alto Mustang sigue siendo limitado, con poco más de 2.000 turistas extranjeros en el año 2008.

El distrito de Mustang se encuentra al norte del macizo rocoso de  Annapurna en el Himalaya, entre Nepal y el Tíbet. Su capital es la ciudad amurallada de Lo Manthang, donde se encuentra el palacio de sus antiguos reyes, que debían ser siempre tibetanos y gobernaban cuando éste aún constituía un reino independiente. El reino vasallo de Mustang se creó en 1380 y fue abolido como tal en el año 2008 cuando la monarquía nepalí pasó a ser una república, convirtiéndose entonces en una región más del país.

PECULIARIDADES DE LA ZONA

Debido a su estratégica situación geográfica, fue durante mucho tiempo un paso obligado para las caravanas que llegaban a Nepal desde el Tíbet siguiendo la denominada Ruta de la sal. Además, fue antiguamente lugar de peregrinación de monjes tibetanos y budistas. Estos dos hechos han influido en que en la actualidad Mustang esté está considerado uno de los reductos mejor conservados de espiritualidad, vida tradicional y religiosidad genuinamente tibetanas. Junto con el  resto del paisaje, uno de los principales atractivos que la zona ofrece a simple vista es la gran cantidad de monasterios construidos durante esa época que se conservan.

Por esta razón, para mucha gente Mustang presenta una especie de islote tibetano de visita obligada dentro de Nepal. La región es de hecho diferente al resto del país en la mayoría de sus características, ya sea en el clima (mucho más seco), paisaje, lengua, religión, habitantes o su misma cultura.

A pesar de la sorprendente conservación de las costumbres y vida tradicional de sus habitantes, inusual en casi todo el resto de lugares del mundo, es cierto que cada vez más se arraigan las influencias que llegan por parte de sus países colindantes, especialmente China. Aunque esto parece algo inevitable, por suerte no se está produciendo un cambio especialmente rápido. Aun así supone un auténtico peligro para la autenticidad, originalidad y valores que han caracterizado a la región durante siglos.

El paisaje es también diferente a cualquier otra parte de Nepal, contando con profundas gargantas talladas por el río Gandaki y extrañas formaciones rocosas. En la cara de los acantilados de Mustang, existen alrededor de 10.000 viviendas situadas en antiguas cuevas, algunas de las cuales se elevan a más de 100 metros sobre el suelo del valle. Nadie sabe quién las excavó, ni tampoco cómo la gente escalaba la roca vertical para acceder a ellas. Algunas de las cuevas parecen tener un acceso casi imposible, incluso para los escaladores más experimentados.

APERTURA AL EXTERIOR

Mustang aparece en la mayoría de ocasiones como el reino perdido, el reino prohibido, el reino oculto o el último reino debido a su historia y a su ancestral aislamiento del mundo exterior. Hasta hace relativamente poco tiempo, la región ha permanecido cerrada a los extranjeros y en general a cualquier contacto con lugares y costumbres ajenos. De esta manera ha conseguido situarse en el mapa como uno de los rincones que menos han alterado su modo de vida del planeta y a los que acudir para escaparse  y poder comprender mejor sus peculiaridades.

El primer occidental que logró entrar en Mustang fue el explorador y escritor francés Michel Peissel en 1962 gracias a un permiso muy especial para esa única ocasión. Tal experiencia lo llevó a escribir su célebre libro Mustang, reino perdido en el Himalaya. Desde entonces y hasta principios de los años 90, el reino continuó con su hostilidad hacia los visitantes extranjeros.

En 1992 abrió finalmente sus puertas al turismo y desde entonces se ha convertido en un destino recurrido para los viajeros que sientan especial curiosidad por este tipo de lugares, conocidos  por la crudeza del camino y lo poco que ha cambiado a través del tiempo. De hecho, es precisamente su paisaje rocoso, árido y arisco el que atrae a números amantes del trekking todos los años.

Aunque se haya producido esta pequeña –o gran, según se mire- apertura, las barreras no han caído completamente y para entrar en el alto Mustang es necesario un visado especial, además del nepalí, que puede obtenerse en el aeropuerto de Katmandú y se paga con aproximadamente 700 dólares cada diez días y por persona. El número máximo de visitantes, que deben acudir obligatoriamente en grupos de dos o más, también está restringido y es de 1000 cada año.

Lo que se conoce como el alto Mustang es el llamado originalmente Lo, perteneciente al antiguo reino tibetano. Es precisamente esta zona la que se encuentra más restringida mediante premisos, más cerrada en sí misma y por estas mismas razones la que resulta más atractiva a aquellos viajeros que quieren experimentar el auténtico Mustang.


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